Raquel, entrenadora del Atlético Cañada: “El fútbol femenino necesitamos menos prejuicios y más apoyo”

Raquel, entrenadora del Atlético Cañada: “El fútbol femenino necesitamos menos prejuicios y más apoyo”

Luchadora, trabajadora y humilde. Así es Raquel, nuestra jugadora del Femenino Senior y entrenadora de las niñas del Benjamín. Lleva con un balón toda la vida y ahora ha encontrado otra pasión: entrenar.

Nos cuenta en esta entrevista cómo empezó todo:

 

Una frase que te defina

“Even when i lose, i’m winning”.

 

¿Desde cuándo te dedicas al fútbol? 

Prácticamente como se dice casi toda la vida. En aquel patio del colegio fue donde empezó todo. 

 

¿Cómo recuerdas tus primeros años como jugadora? 

Con bastante emoción. Todo era ilusión. La felicidad que te daba ese balón, esas ganas de entrenar. 

 

¿Cómo has evolucionado en este sentido? 

Con los años todo se va pasando, vas madurando. Tomas valores, experiencias y ya no eres esa niña alocada. Lo único que no cambia nunca son las ganas de seguir jugando. Esa necesidad. 

 

¿Cuándo decidiste que también serías entrenadora? 

Nunca me lo había planteado. Yo que sigo aprendiendo cada día cómo iba a enseñar. Pero lo cierto es que probé por hacer algo nuevo y diferente y ya no hay nada mejor que esa sensación de orgullo y satisfación, de poder enseñar ya no solo técnicamente y tácticamente sino transmitir esa ilusión que tu tenias a esas edades.

 

¿Qué te ha aportado a nivel personal y laboral también sentarte en los banquillos? 

Me ha enseñado a aprender a ver las cosas desde fuera y a ser subjetiva. También a tener empatía con la gente, valorar más cosas, sobre todo a luchar, como bien dice mi frase. A ganar incluso cuando se pierde. Siempre miro lo positivo, una derrota pueden ser mil victorias de otras maneras. 

 

¿Cómo eres entrenando? 

Soy crítica, psicológica. Tenemos tiempo para todo, nuestros momentos de risas pero luego quiero seriedad. Que se realicen bien los ejercicios, explicarlos las veces que haga falta hasta que entiendan el ejercicio, el por qué de las jugadas, las posiciones, las colocaciones. No que lo hagan porque me lo dicen, sino porque sepan cual es su finalidad, su lógica, que piensen. 

 

¿Cuándo llegas al Cañada? 

Llegué al Cañada hace 12 o 13 años ya. Vine con 14 o 15 añitos buscando un cambio de fútbol sala a fútbol once, probar nuevas experiencias. Y he crecido en este club. 

 

¿Cómo ha cambiado la escuela en estos años? 

Muchísimo porque cuando yo vine aquí solo teníamos un equipo. Y fue creciendo hasta tener lo que tenemos ahora.

 

¿Crees que el fútbol femenino ya es una realidad en España? 

Creo que no. Todavía la gente no está concienciada en el fútbol femenino. Necesita mucha más visibilidad y normalizarlo más. Necesitamos menos prejuicios y más apoyo, que nos valoren muchísimo más. Para que el día de mañana no haya diferencias y  solo sea fútbol. 

 

Este año estás al frente de un equipo de enanas, ¿es fácil entrenar a niñas tan pequeñas? 

Es fácil y sólo hay que armarse de paciencia, porque tener enanas gritando, hablando, contándote sus cosas, sus dramas, te vuelven la cabeza loca jajaja.Tienes, además, que explicar bien las cosas para que te entiendan. Para crear un vínculo de confianza con ellas, eres su entrenadora te tienen respeto pero confían en tí. Al final no las cambias por nada. 

 

¿Cómo ves al equipo? ¿Qué destacas de ellos? 

Veo al equipo entregado, con ganas, superándose día a día. Son como esponjitas a esta edad y ves cómo mejoran día a día. Son, además, luchadoras. No se rinden, no se cansan y no tiran la toalla. 

 

¿Qué hobbies tienes? 

Fútbol, deporte y unas cañas con lo amigos que nunca falten. 

 

¿Montaña o playa? 

Soy de playa, mucha playa, calor… Pero cuando necesito un momento de respiro para mi, es la montaña. 

 

¿Cine o un libro? 

Un libro siempre, soy fan de la lectura. 

 

¿Una comida? 

Soy la boba de la tortilla de papas, pero poco hecha. 

 

¿Un sueño? 

Viajar en globo.

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